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Frente a los riesgos éticos del transhumanismo, la Ciencia debe estar al servicio del hombre y de todos los hombres

Martes 4 Jun, 2019, 11:36 aTranshumanismo-Apertura-(29-05-2019)_6

“El rápido avance de la ciencia en la actualidad, y el uso que de ella podría hacerse, requiere un cuidadoso análisis ético.”

• Cerca de una veintena de expertos debatieron en la universidad de Comillas sobre las tesis que plantea el movimiento transhumanista para evolucionar hacia un futuro posthumano.

• Organizado de forma conjunta por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno y la Cátedra Francisco José Ayala de Ciencia Tecnología y Religión de la Universidad de Comillas, el Congreso Internacional “Transhumanismo. Desafíos antropológicos, éticos, jurídicos y teológicos”, de tres días de duración, llevó a cabo un exhaustivo análisis académico sobre las tesis del transhumanismo.

• Las propuestas transhumanistas de cambiar la naturaleza humana mediante la ingeniería genética y la inteligencia artificial no tienen realidad científica, pero plantean importantes desafíos éticos para el futuro.

Madrid, 4 de junio de 2019.- Prolongar la esperanza de vida más allá de los 120 años o incluso liberar nuestra existencia de las ataduras físicas del cuerpo, son algunas de las expectativas del movimiento transhumanista para un futuro que auguran no muy lejano, gracias al gran avance de la tecnología, que, según esta corriente, promete incluso la vida eterna de nuestra especie en la Tierra. Para debatir sobre el fundamento de estas cuestiones, la semana pasada se dieron cita en la Universidad Pontificia de Comillas de Madrid prestigiosos expertos internacionales participaron en el congreso “Transhumanismo. Desafíos antropológicos, éticos, jurídicos y teológicos”, dirigido por el profesor José Manuel Caamaño.
Organizado de forma conjunta por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno y la Cátedra Francisco José Ayala de Ciencia Tecnología y Religión de la Universidad de Comillas, el encuentro, de tres días de duración, llevó a cabo un exhaustivo análisis académico sobre estas tesis del transhumanismo y los desafíos que plantean desde el punto de vista científico, antropológico, jurídico, ético y teológico. Y es que como destacó el presidente de la Fundación Tatiana Pérez, Teodoro Sánchez-Ávila, el rápido avance de la ciencia en la actualidad, y el uso que de ella podría hacerse, requiere un cuidadoso análisis ético.
Uno de los más importantes exponentes de la corriente transhumanista, Anders Sandberg, del Future of Humanity Institute de la Universidad de Oxford, expuso su pretensión no sólo de que el ser humano evolucione como especie, sino que vaticinó una futura evolución hacia una vida no personal sino biotecnológica, para un futuro extraterrestre.
El filósofo de la Ciencia, Juan Arana, de la Universidad de Sevilla, hizo un profundo análisis del concepto de persona y naturaleza de la propuesta transhumanista. Su conclusión es que está basado en un reduccionismo del hombre a mera bioquímica, que conduce a una ética utilitarista alejada del concepto de dignidad humana.
La propuesta transhumanista de cambiar la naturaleza humana a través del “mejoramiento” de la ingeniería genética fue el tema abordado por Antonio Diéguez, Catedrático de Lógica y Filosofía de la Ciencia, de la Universidad de Málaga. Sobre esta cuestión, Julian Savulescu, Director del Centro Uehiro de Oxford para Ética Práctica, se mostró partidario incluso de considerarlo una obligación futura de los padres, en lo que denominó como “principio de beneficencia procreativa”. Estas tesis fueron criticadas desde el punto de vista científico y ético por César Nombela, expresidente del CSIC y experto en microbiología bioquímica.
Las profecías transhumanistas sobre la prolongación indefinida de la vida humana fueron también contrastadas con la realidad científica por Jane Driver, de la Harvard Medical School. La científica norteamericana proponía que “más que en prolongar la longevidad, tal vez deberíamos pensar en prolongar la salud”, en alusión a la alta prevalencia de enfermedades como el Alzheimer, que afectan a una de cada tres personas a partir de los 85 años disminuyendo claramente su calidad de vida y sin una esperanza de curación próxima.
La catedrática Adela Cortina realizó un profundo análisis ético de las propuestas transhumanistas, que destacó su falta de fundamento científico y su cercanía con el pensamiento ideológico. Al mismo tiempo, puso de manifiesto los graves problemas éticos y sociales que suscitan algunas de sus tesis.
Estos problemas éticos tienen también una trascendencia jurídica que fue abordada por varios expertos como Federico de Montalvo, presidente del Comité Español de Bioética y profesor de la Universidad de Comillas.
La clausura corrió a cargo del cardenal Gianfranco Ravasi, residente del Pontificio Consejo de la Cultura, que puso sobre la mesa la visión que la Iglesia Católica tiene sobre las propuestas transhumanistas. Por un lado, alentó a seguir avanzando para poner los avances de la Ciencia y la tecnología al servicio del hombre y por otro, animó a que ese progreso beneficiara a todo el hombre y no solo en el plano físico, y a todos los hombres, no sólo a unos privilegiados. El Rector de la Universidad Pontificia de Comillas, Julio R. Martínez S.J., clausuró el Congreso destacando su altura científica, su interdisciplinariedad y su apertura a los diferentes puntos de vista.