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Redefinida la región del hipocampo implicada en la memoria social y temporal

jueves 14 Feb, 2019, 10:28

Un estudio liderado por el CSIC, financiado por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, ha descubierto que la regio?n CA2, que esta? alterada en ciertos trastornos neurolo?gicos, es clave en la representacio?n de algunos de los atributos que determinan la memoria episo?dica.

Un estudio liderado desde el Consejo Superior de Investigaciones Cienti?ficas (CSIC) ha descubierto una de las reglas que rigen la organizacio?n funcional de la regio?n CA2 del hipocampo, implicada en la memoria social y temporal. Esta zona cerebral, que se encuentra alterada en algunos trastornos neurolo?gicos especi?ficos como la epilepsia y algunas formas de esquizofrenia, era considerada hasta ahora como una simple zona de transicio?n. El trabajo ha sido publicado en la revista Cell Reports y destacado en su portada.
Los tipos de memoria social y temporal representan dos componentes cruciales de la memoria episo?dica, aquella que nos permite construir nuestra historia personal en relacio?n con todo lo que nos pasa en un contexto espacio-temporal concreto. “Hemos descubierto co?mo se organiza la regio?n CA2, que juega un papel clave en la representacio?n de los atributos sociales y temporales que determinan la memoria episo?dica. Entender co?mo esta? organizada funcionalmente, co?mo responde a los esti?mulos multisensoriales y co?mo codifican la informacio?n estas neuronas, es clave para comenzar a desentran?ar su funcio?n y disfuncio?n”, explica la investigadora del CSIC en el Instituto Cajal Liset Mene?ndez de la Prida, directora del estudio.
Los resultados de este trabajo muestran que las neuronas piramidales de la regio?n CA2 se distribuyen alrededor de un eje anato?mico preciso, determinado por el final de un haz de axones conocido como las fibras musgosas. “Hemos encontrado importantes diferencias entre especies de mami?feros en la forma en la que se distribuyen las neuronas alrededor de este li?mite, que determina la capacidad de estas ce?lulas de responder a sen?ales intra- o extra-hipocampales”, an?ade la investigadora.
Las sen?ales intra-hipocampales, indican los autores del trabajo, reflejan una versio?n procesada de la informacio?n sensorial externa que nos rodea; son el resultado de una comparacio?n realizada por los circuitos del hipocampo con la informacio?n previamente almacenada. En cambio, las sen?ales extra-hipocampales, provenientes de ciertas zonas corticales, representan aspectos del contexto en el que esta?n ocurriendo las cosas. “De algu?n modo, CA2 integra esta informacio?n. Hemos comprobado que la capacidad de representar el espacio, por ejemplo, esta? distribuida a lo largo de la regio?n, a ambos lados del eje anato?mico. Curiosamente, ratas, ratones y humanos nos diferenciamos en esta distribucio?n, lo que posiblemente influya en la funcio?n que ejerce CA2”, an?ade la investigadora.
El trabajo es el resultado de la colaboracio?n multidisciplinar entre grupos de investigacio?n del Instituto Cajal. Uno de ellos, liderado por la investigadora del CSIC Aixa Morales, contribuyo? a identificar co?mo marcadores moleculares especi?ficos se expresan en funcio?n de la localizacio?n del eje anato?mico, descubriendo un nuevo papel de una mole?cula esencial en el desarrollo neuronal como Sox5. En una fase final de los experimentos, resulto? esencial la colaboracio?n con la neurocienti?fica espan?ola Azahara Oliva (Universidad de Szeged, Hungri?a/ Universidad Columbia, Estados Unidos) para extrapolar los hallazgos a la funcio?n de CA2 en la representacio?n espacial. El estudio ha sido posible gracias a la financiacio?n del anterior Ministerio de Economi?a y Competitividad y de la Fundacio?n Tatiana Pe?rez de Guzma?n el Bueno.

Rafael Lorente de No?.

En sus estudios sobre la estructura del hipocampo publicados en 1934, el neurocienti?fico espan?ol Lorente de No?, disci?pulo de Santiago Ramo?n y Cajal, subdividio? la regio?n que agrupa los cuerpos de las ce?lulas piramidales en cuatro campos numerados como CA1, CA2, CA3 y CA4, segu?n las diferencias morfolo?gicas de estas neuronas. Desde entonces, debido a su reducido taman?o (de no ma?s de medio mili?metro en roedores y poco ma?s de un mili?metro en humanos) y a la dificultad de identificar sus neuronas con marcadores especi?ficos, la regio?n CA2 ha sido poco estudiada. “Nuestros resultados apoyan una nueva visio?n actualizada de la regio?n CA2 ma?s alla? de la descripcio?n inicial de Lorente de No?”, concluye Mene?ndez de la Prida.
Marta Garci?a Gonzalo / CSIC Comunicacio?n

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